El Correo de las Indias

Desde 2002 abriendo caminos hacia un nuevo mundo

Grupo Cooperativo de las Indias

Natalia Fernández

Natalia Fernández 496 ~ 05/05/2015 ~ 47 ~ 6

Ser digitalmente cultos

digitalmente cultos
En 1972 Vinton Cerf y Robert Kahn presentaron el protocolo TCP/IP. En 1989 Tim Berners Lee conectaba un cliente y un servidor usando el protocolo HTTP. Los esfuerzos de todos ellos estaban dirigidos a crear un sistema que permitiera el intercambio de datos, el envío de documentación o el acceso a repositorios de información. Al estilo de los filósofos clásicos y de los científicos a lo largo de la historia, buscaban la forma de compartir conocimiento, de conectar los equipos de investigación de las Universidades.

Vinton CerfEl nacimiento de Internet y de la web iniciaba una nueva época. Se empezó a conocer a este nuevo tiempo como la era de las Telecomunicaciones, la Sociedad del Conocimiento, la Sociedad de la Información. Como todas las cosas nuevas, tuvo y tiene todavía muchos nombres. Su capacidad para incidir en la forma de vida, en la forma de consumo, de producción o de relación es el signo de identidad de este tiempo. Hay un consenso social global que establece un antes y un después de su aparición.

Con la extensión de la tecnología creció la Generación X, nació la generación Y, y llegó la Milenio. Tres generaciones se han desarrollado bajo los parámetros de un gran cambio social, y sin embargo, el conocimiento sobre la lógica de Internet sigue siendo bajísimo en términos absolutos. Tanto, que está socialmente aceptado. Perder un quesito por no decir el nombre del inventor del teléfono, de la radio o de la electricidad es algo que tus amigos nunca te perdonarán. Pero ¿cuántos de tus amigos tienen algún conocimiento sobre la historia de Internet?

El uso práctico de la tecnología

En los años 80 y 90, sólo un porcentaje reducido de la población joven y una parte de profesionales formados en disciplinas científicas (ingenieros, matemáticos, físicos, informáticos) tenían la capacidad de sacarle rendimiento al uso de los ordenadores y a Internet. Era el territorio de los «raritos», la sociedad se dividía entre los que tenían capacidad para desarrollar, y los que no tenían ni idea de mover un ratón.

Generacion YRomper la brecha digital fue la primera respuesta, el primer esfuerzo masivo por parte de instituciones públicas pero también de la sociedad civil. Los «raritos» concebían Internet como algo que servía para trabajar y producir mejor, pero sobre todo para organizarse mejor porque toda innovación tecnológica significativa lleva asociada cambios en los comportamientos sociales.

Las campañas para facilitar el acceso introducían a los ciudadanos en el uso de herramientas. Explicaban la tecnología haciéndola accesible a cualquier usuario, abrían un mundo de nuevas palabras, manejo de unidades de información, tipos de memoria, nombres de archivos. El relato de cómo se había llegado hasta ahí, el significado de todo eso, era lo de menos. La experiencia por lo tanto se volvía meramente utilitaria.

Aunque precisamente por tener utilidad, a mediados de los años 2000 los programas de intervención social comenzaron a desarrollarse de forma experimental sobre la tecnología. Formarse profesionalmente como programador web, diseñador gráfico o técnico multimedia permitía la incorporación al mercado de trabajo de miles de chicos de zonas social y económicamente deprimidas.

La trampa de los saberes prácticos

Era digitalEn 2001 sólo el 18,1% de los hogares en España tenía conexión a Internet. Los datos del último trimestre de 2014 sitúan esta cifra en el 74,3%. Si a esto le añadimos conexiones móviles, conexiones en puesto de trabajo y centros de conexión de diferente tipo, se puede decir que el acceso es universal. Con un grado de penetración tan elevado resulta llamativo seguir escuchando como inicio en muchas conversaciones la frase de «yo de tecnología no sé nada». Periodistas, políticos y directivos de empresas casi hacen alarde de su absoluto desconocimiento. Y socialmente está aceptado, cualquier planteamiento teórico es algo exclusivo de un tecnólogo. Un saber especializado que sigue correspondiendo a unos pocos.

Pero, ¿será esto algo transitorio? ¿puede el desconocimiento pasar factura? o visto al revés, ¿puede el que se presenta como interesado en conocer ganar un ventaja en su ámbito?

Conocer para modificar

Douglas RushkoffCuando en 2010 Rushkoff publicaba «Program or Be Programmed: Ten Commands for a Digital Age» su argumentario buscaba dar respuestas y provocar al público en torno a una única cuestión. Estás involucrado en el tecnología o te dejas dirigir por ella y por los que le dan forma. Se trataba de un llamamiento a la acción, diez capítulos revulsivos con un objetivo: Incitar al lector a conocer los lenguajes con los que se programa el mundo. Rushkoff recuperaba así la máxima de los principios de la informática y los primeros tiempos de Internet. Todos debemos aspirar a ser hackers. Un esfuerzo menor, si tenemos en cuenta lo que podemos hacer a partir de ese conocimiento adquirido.

A partir de este libro, Rushkoff volvió a acaparar la atención del público masivo, de los medios de comunicación. El discurso de la soberanía asentado sobre la responsabilidad tenía muchos más receptores de lo que cabía esperar, incluso para él mismo. Conocer para modificar, como lema y llamada a la acción funcionaba.

Hace unos meses, en un evento de conmemoración de Grace Hopper, la Casa Blanca organizó un evento del proyecto «The hour of code». Obama conseguía pasar a la historia como el primer presidente en escribir una línea de código. Sentado en una mesa con un grupo de niños recibía las indicaciones de una de ellos para completar una orden que ponía en movimiento un robot. Sencillo y dirigido, pero suficiente para poner de manifiesto la fascinación y las perspectivas que para esos niños abre el aprender a programar.

Is this pretty interesting the idea that you might be able to code and make your own games and things like that. It’s pretty cool

Qué necesitas saber para ser digitalmente culto

Topologías de redAmbos casos siguen atendiendo a la parte utilitaria de la tecnología, poniendo énfasis en lo usos prácticos, en los incentivos económicos (aprender a programar puede ser la base de tu desarrollo profesional), en la elaboración de tus propias herramientas. El mensaje y sus campañas pueden resultar inspiradores, generar réplicas en distintas instancias. Pero las bases de la tecnología, los fundamentos teóricos siguen estando fuera de escena.

Aprender a programar abre mundos, muchos de esos niños encontrarán un vía de desarrollo personal, pero no se trata de convertir a toda la población en programadores sino de evidenciar la importancia que tiene el entender cómo funcionan los programas.

Algo tan básico pero tan importante como para poder entender el trabajo del equipo de programación en tu empresa, determinar si un proyecto que te plantean puede resultar viable, ser capaz de estimar tiempos, adjudicar recursos. Más allá del ámbito de desarrollo de proyectos o implementación de herramientas informáticas, conocer el significado social de la tecnología puede ayudarte a elaborar un criterio propio frente a servicios o plataformas que te permitan decidir más allá de las modas o las tendencias del momento.

No es únicamente aprender a programar lo que te permite comprender los usos sociales o las ventajas competitivas de la tecnología. Es más, puedes conocer un lenguaje de programación y no ser digitalmente culto. Como todas las disciplinas, lo que vemos es el resultado de corrientes de pensamiento, de planteamientos filosóficos que se traducen en aplicaciones, en plataformas o en protocolos.

Bajo toda arquitectura de información se esconde una estructura de poder. Ningún servicio o aplicación es simplemente una herramienta. Conocerlas te permitirá adoptarlas, amarlas o simplemente desecharlas.

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las Indias 1177 ~ 04/05/2015 ~ 43 ~ 16

El libro de la Comunidad

el libro de la comunidadHace unas semanas os prometimos que este mes lanzaríamos dos libros. El primero fue «El síndrome del capataz», la novela sobre Bilbao de Juan Urrutia que lanzamos en Amazon (aunque bajo dominio público) el día del libro. El segundo es «El libro de la comunidad» que aparece directamente libre descarga en formato epub y también, como siempre, bajo dominio público.

De la introducción

Sabemos que la mayoría de las personas que se plantean «crear» una comunidad no quieren «vivir en comunidad». Buscan guías para diseñar un modo de vida para sí y con los suyos basado en compartir más de lo que comparten hasta ese momento, aunque sientan como un riesgo excesivo poner «demasiado» en común. Creemos que este libro puede servirles para hacerlo mejor sin tener que replantearse las fronteras que se fijaron. No es que las distintas dimensiones sean independientes unas de otras, no lo son en absoluto, pero lo que aprendimos en cada una de ellas resultará interesante incluso para aquel que solo quiera profundizar en una.

Este libro más que como un «manual» al uso, debería leerse como un «libro de consejos». Su enfoque es práctico porque fue la práctica quién guió nuestra evolución. Como aquel personaje de Borges que «escribió» el Quijote en pleno siglo XX, descubriendo que «lo que le salía» era idéntico a lo que había escrito Cervantes, a quien no había leído antes, nosotros nos dimos cuenta poco a poco de que aquello que habíamos aprendido a tientas, aquello que definía el modo de vida que estábamos descubriendo, seguía los pasos de una larga tradición que arrancaba en el huerto de Epicuro y que se reconocía en nuestra era en los icarianos y los kibutz israelíes. Aun más tarde conocimos otras comunidades en EEUU, Alemania y Austria que, con años, a veces décadas, de trayectoria y decenas si no centenares de miembros, habían llegado a aprendizajes y modelos muy similares a los nuestros. Se trataba de comunidades productivas e igualitarias que daban una especial importancia a la conversación, al aprendizaje y el debate, pero también a la producción en común de las necesidades materiales de todos.

Como no partíamos de ningún modelo concreto, como no teníamos «planos» desde los que construir, hemos ido incorporando con naturalidad herramientas y técnicas que van mucho más allá de la escasa bibliografía comunitaria actual. Esta es, casi toda, de origen norteamericano y adolece de la necesidad de «inventar» lo que en Suramérica y Europa lleva mucho tiempo inventado: las formas y prácticas de la cooperativa de vivienda. Lo que resulta chocante es que al vestirse con ropas nuevas («ecoaldea», «comunidad intencional») encuentre mercado en lugares como Francia, España, Argentina o Uruguay donde hay una larguísima tradición de este tipo de cooperativismo. En contraste hay poco, por no decir casi nada, medianamente elaborado sobre los temas que solemos compartir, cuando nos encontramos, los «comuneros» de distintos lugares del mundo: cómo crear un ambiente que ayude a cada uno a vencer sus miedos y perezas, cómo salir al mercado, cómo integrar a nuevos miembros, cómo evitar el ensimismamiento comunitario, etc.

Esos serán nuestros temas centrales en las siguientes páginas.

Pensamos que las comunidades que comparten todo tienen un pequeño tesoro de experiencias valiosas para cualquiera que se plantee fortalecer su comunidad real, la gente a la que valora y se siente unido, poniendo alguna dimensión de la vida en común, sea la económica, la intelectual o la convivencia cotidiana. Por desgracia esas experiencias son, sobre todo, parte de la «cultura oral» de cada red de comunidades. Se comparte pero rara vez se escribe. Este libro es uno de los primeros intentos de hacerlo en español. No responde a ninguna etiqueta ideológica particular pero intenta recoger aprendizajes de muchas comunidades que tampoco las ocultan. Intenta recoger el «consenso comunitarista» pero también hacer su aporte, solo que ese aporte tiene más que ver con el sentido común en el cuidado de lo propio y de los propios que con ninguna teoría política o social. Está pensado desde la mirada de los que están valorando integrarse en una comunidad o desean experimentar prácticas comunitarias con sus amigos. 

Si lo hicimos bien, les ahorrará tiempo y aprendizajes que a veces son dolorosos. Si dejamos fuera o dimos por sentadas cosas importantes que no resultan evidentes, esperamos que nos escriban para poder mejorar nuevas ediciones.

Descarga ahora «El libro de la Comunidad»

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las Indias 1177 ~ 03/05/2015

Lecturas interesantes del 03/05/2015

  • Petición: Un carril bici en condiciones para Bilbao, sobre todo en Gran Vía y Sabino Arana
    Por todo ello, pedimos también que se agilice la construcción del resto de carriles, que llevan en proyecto desde 2007. Circular y aparcar el coche en Bilbao es cada vez más complicado y la bicicleta es la mejor opción para desplazarse por la capital.
  • Ser normal está sobrevalorado
    Si aceptas que no eres “normal” e incluso que no quieres serlo, construirás gran parte de tu propio contexto, podrás elegir qué aprender y qué quieres hacer con ello. Podrás meter la pata muchas veces, pero con la liberación de saber que podrás algún dia poner en práctica lo aprendido. Y si, también vas a sufrir, pero eso es parte de la vida y al menos de esta manera, estarás viviendo la tuya.
Manuel Ortega

Manuel Ortega 493 ~ 02/05/2015 ~ 12

WP-GNU social disponible para su instalación desde el repositorio de WordPress

wpgnusocial_wordpressdirectoryA mediados de marzo en el marco del relanzamiento de lamatriz.org tuvimos la idea de casar GNU social con WordPress. En pocos días liberamos una primera versión BETA y empezamos a probar el plugin en nuestros blogs. WP-GNU social ofrece un sistema de comentarios para usuarios de WordPress integrando las conversaciones de GNU social como un hilo de comentarios en los posts. El desarrollo de este plugin ha supuesto un gran paso en los planes para convertir GNU social en la base de todo un nuevo programario libre sobre arquitecturas distribuidas.

Hoy es un día importante en todo este proceso. Hoy hemos recibido la aprobación para hospedar el plugin en el repositorio de WordPress. Esto facilita mucho su instalación y posteriores actualizaciones. En los siguiente días continuaremos escribiendo y conversando sobre cambios y mejoras importantes pero hoy sobre todo queremos celebrar y agradecer a todos lo que han contribuido en este proceso. A los que se lo han instalado manualmente, ayudado a identificar errores y hackeado las configuraciones para empezar a utilizarlo.

WP-GNU social va a ser muy útil para todos aquellos que están buscando una alternativa libre y distribuida a Disqus y otros servicios centralizados de comentarios. Pero ser una alternativa a Disqus no es el aspecto más importante a destacar. Lo realmente importante está en volver al blog como centro de cualquier lucha contra la recentralización. La integración de GNU social con WordPress pone a nuestra disposición todos los avances positivos del primero en el mundo de la Web federativa junto a nuestra herramienta preferida de publicación en Internet. El resultado es un espacio pleno de socialización libre, federativo y soberano.

las Indias

las Indias 1177 ~ 01/05/2015

Lecturas interesantes del 01/05/2015

las Indias

las Indias 1177 ~ 30/04/2015

Lecturas interesantes del 30/04/2015

  • ¿Tu banco como plataforma?
    Open Bank Project busca desarrollar un API desde la que acceder y compartir los datos de tus transacciones bancarias con apps desarrolladas por terceros.
  • Personalizando QR codes
    Videotutorial para aprender a hacer QRcodes diferentes sin que dejen de ser legibles
Juan Urrutia

Juan Urrutia 2225 ~ 30/04/2015 ~ 2

El giro performativo de la realidad económica

Fundacion lui vuitonThe Provoked Economy, el ultimo libro de Fabiän Muniesa, que ayer sirvió como pretexto para mantener una interesante tertulia sobre nada más y nada menos que la realidad. Para que tengan una idea de su autor y de la variedad de sus conocimientos copio aquí una parte de lo que dice la wikipedia sobre él.

Fabián Muniesa: Fabian Muniesa is a senior researcher (professor) at Mines ParisTech (the Ecole des Mines de Paris). Originally trained as a sociologist, he has developped expertise in fields such as science and technology studies, economic sociology, economic anthropology and organization studies. His current areas of interest and research projects include: the sociology of finance, the anthropology of capitalism, the history of experimental methods in the social sciences, the pragmatics of calculation, and the politics of innovation. He is the direction of the Observatory of Responsible Innovation and the holder of an ERC Starting Grant

Todas estas facetas están presentes en «Provoked Economy. Economic reality and the performative turn». Yo creí haber batido un récord cuando en la publicación de Puzzles and Problems titulé: E(S(SK)) en donde E quiere decir Economía, S significa ciencia y SK quiere decir conocimiento científico en general y económico en particular. Es decir que me interesaba en aquel momento la economía del estudio científico del conocimiento científico. Yo entendía por semejante cosa la manera que un economista puede tener de entender cómo se decide científicamente lo que es cierto o no es cierto en los resultados que se pretenden científicos. En resumidas cuentas que ese título muestra que siempre me ha interesado la Metaeconomía y que sigo creyendo que esta cosa sería útil hoy cuando dudamos no sólo de la utilidad de la Economía, sino también de cualquier forma de distinguir entre unos y otros de sus resultados. Los campos de estudio de Fabián que he citado pueden ser una gran ayuda para sacarnos a los economistas de un pozo que pocos niegan. Todas esas líneas de estudio junto con la idea de reflexividad en general y la de retórica en particular acabarán siendo bienvenidas en un mundo, como es el de los economistas, que se encuentra un tanto mortecino.

Algo diré de todo esto tomando como pretexto este giro performativo del que escribe Fabián desde hace años pero, de momento, comienzo con una anécdota que pone en la línea de salida. Durante las vacaciones y con el libro de Fabián en la mochila hice, con un grupo de amigos, una escapada a París. Aprovechamos la ocasión para ir a visitar las exposiciones permanentes y las temporales de la Fundación Louis Vuiton localizada en el edificio de Frank Gehry en el Bois de Boulogne. No teníamos entradas compradas on line e hicimos una cola no muy larga que, en cualquier caso me hizo pensar algo a lo que me he referido en el blog después de la vuelta a casa. Escribí lo siguiente:

Mientras hacíamos cola para sacar entradas me percaté de que había otra cola por la que accedían aquellas personas que ya venían con la entrada sacada por internet. Esta cola era mucho más corta que la que yo estaba haciendo, un hecho este que me pareció incomprensible. En efecto, en el mundo de hoy en el que cualquiera puede acceder a internet la decisión de si sacar la entrada por la red o llegar al museo sin entrada parece ser un problema de decisión que depende de lo que pensamos que harán los demás que se plantean el mismo problema. Y como tengo que pensar que todos piensan como yo lo sensato es pensar que, dado que todos dudarán lo mismo que yo dudo, nos encontraremos que como media, las dos colas serán de la mismo longitud. Por si no se entiende este razonamiento piensese en el caso en que todos utilizaran internet con el resultado de que la otra cola estaría disponible para el primer despistado que llegara de forma que, ante esa evidencia, una vez conocida, nadie sacaría entrada on line. Pero entonces ocurriría lo contrario con el resultado ya indicado, de que esperaríamos encontrar dos colas de longitud similar hiciéramos lo que hiciéramos nosotros. Me pareció que este era un ejemplo de constructo social basado en la información y la racionalidad.¿Por qué no ocurría eso hace unos días? Solo se me ocurren dos explicaciones. Una, que todavía no ha pasado el tiempo suficiente como para que todo el mundo sepa que todo el mundo lo sabe. Otra, que los costes salariales totales de los porteros en una u otra solución sean distintos. No me puedo decantar por una u otra de estas dos posibles causas de la diversidad de colas pues me faltan datos. Me temo que tendré que volver dentro de un tiempo para saber si las cosas han cambiado.

Esta anécdota no es sino un pequeño ejemplo de cómo es la manera de pensar de un economista, una manera que tiene mucho de reflexivo y que, a través de esta reflexividad, puede llegar a hacer de su teoría algo performativo. Es decir algo que acaba conformando una realidad en algún sentido. Ya no es un misterio esa idea de la que escribí un post titulado John Austin: How to do Things with Words, especialmente cuando, siguiendo a Bruno Latour, creo, nos dejamos enseñar sobre la distinción entre Things and Objects, algo relacionado con la concepción de la ciencia en general como una forma, la única conocida, de transformar los enigmas (puzzles) en problemas o en otros puzzles que abren nuevos frentes.

Ahora bien, si he querido comenzar con esta anécdota es para enfatizar que en el libro de Fabián Muniesa se mezclan las dos culturas entre las que nos debatimos en España: la anglo y la franca. Esta primera afirmación explica cómo el libro es difícil para un anglo como yo. Y, sin embargo, sumamente retador pues se trata de una extensión (sin duda) y de una extensión en varias diferentes direcciones de la idea de Performatividad sin reducirla a la dirección Metaeconómica. El reciente libro de Muniesa tiene una vocación «inspiracional» y se desempeña muy bien en esa dirección en lo que respecta al mundo de los business compuesto por todo lo que se enseñan las business schools cada día más numerosas e internacionalizadas.Pero un economista se siente un poco extraño en ese mundo poblado de «cosas» como el back stage de un Banco de Inversiones, la presentación de un modelo de negocio para una firma cliente, la valoración de las cotizaciones en un mercado bursátil, el examen experimental de las preferencias de los consumidores, la realización de una campaña de publicidad como esas que tanto hemos disfrutado en Mad Men o el estudio de cómo manejar la administración pública. Estos no son sino casos prácticos del fenómeno que filosóficamente o sociológicamente nos tiene cautivados: el del status de la realidad.

¿Es esta realidad algo independiente de todo y que está ahí fuera esperando a ser encontrada y explicada por distintos instrumentos o es algo «construido» por esos mismo instrumentos de análisis que se utilizan para comprender?

Desde que François Lyotard nos complicó la vida con esto del posmodernismo no hemos podido librarnos de estos puzzles intelectuales en los que los francos son expertos; pero también los anglos, por simplificar, han hecho lo posible para arruinarnos la alegría de vivir de los economistas que creíamos que nuestra presencia en el mundo era similar a la de un científico natural ante un mundo externo prácticamente imposible de modificar.Pero ya hace tiempo que hemos perdido la inocencia y que nos hemos planteado problemas de performatividad cuyo examen quizá sirva para enriquecer la conversación entre sociólogos, antropólogos, etc. y economistas, esa conversación que tanto necesitamos los economistas en estas épocas en las que hemos perdido confianza en nosotros mismos. Una conversación que muy bien podría tener hoy su línea de salida. Yo traté de iniciarla hace años en un pequeño ensayo que en su día escribí para la Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía y dentro el volumen dedicado a La Economía y sus Métodos sobre la entrada Reflexividad.

En ese pequeño ensayo hay algunos ejemplo de Performatividad. 1) La curva de Phillips con expectativas racionales que en la medida que permiten que los agentes económicos sepan lo mismo que el economista no pueden permitir que se les engañe por la política económica que querría aumentar la inflación para reducir la tasa de desempleo. Ese engaño no es posible y, diría Lucas, la curva de Philips es vertical y por lo tanto inútil a efectos de Política económica. En la medida en que la política monetaria se ha revelado poco eficaz en la solución del problema del desempleo quizá podríamos decir que Lucas ha creado realidad, que la Teoría, en este caso económica, es performativa. 2) Otra área que sin duda se presta a seguir pensando sobre performatividad es la de las burbujas especulativas, un tema muy de actualidad tanto en la economía real como en la financiera (que no deja de ser real como bien nos recuerda Muniesa). Si todos supiéramos que no pueden existir en un mundo racional ejemplificado por el modelo standard de equilibrio general, pues quizá no existirían (salvo casos excepcionales) tal como nos mostró Tirol ya en el 82. Sin embargo, sabemos que en horizontes finitos o en situaciones en las que hay activos varios y diferenciados alternativos sí que pueden existir. Es decir que la performatividad en economía no es algo automático. 3) Unos cuantos años más tarde se podrían hacer ejercicios similares en el mundo de las finanzas tratando de sugerir que, una vez conocida la fórmula de Black and Scholes por parte de todo el mundo y en la medida en que todos sabemos que todos saben esa fórmula, no hay manera de ganar algo arbitrando de forma que el precio de los activos será el que es. En esta dirección se puede ir muy lejos tratando de entender cómo la performatividad genera incentivos al cambiar detalles de las formas de hacer las cosas para dar ocasión a la posibilidad de ganar dinero arbitrando en un mundo en el que existe el High Frequency Trading, algo de lo que se hablaba en este mismo escenario hace no mucho tiempo.

Y de estas novedades financieras, además de de la generalización de su extensiones se habla, entre otras cosas, en el libro de Fabián que, insisto, es una rica generalización de la performatividad hacia la Provoked Economy. Una generalización que se detiene en asuntos de los que los economistas deberíamos aprender como son la descripción, la simulación casi teatral o la «eficacia» en el sentido de «effect» o traer al mundo de la realidad a la antigua. Pero una generalización que no entra explícitamente en el mundo de la Metaeconomía o de la Metasociología quizá, en este último caso, porque la sociología siempre ha estado en ello. En la medida en que los economistas o algunos economistas se han planteado estas cuestiones me parece oportuno acabar mi contribución inicial a esta presentación llamando una vez más a la conversación entre economistas y sociólogos.

Un primer punto de interés de esta conversación consistiría en juntar fuerzas a efectos de avanzar en la discusión sobre la performatividad de esa Meteconomía (o Metasociología) en el sentido de saber si esas ideas meta generan instrumentos metateóricos como ocurría, por ejemplo, en el caso de la Teoría Financiera que generaba nuevos activos financieros. He aquí una idea que copio del ensayo citado y que se refiere a una forma de separar las ideas buenas de las malas mediante un mercado de ideas tal como sugería hace años Jesús Zamora

Si, por ejemplo, la metateoría que llamamos “mercado de ideas” se impusiera parece evidente que algunos metateóricos se considerarían llamados a instrumentar ese enfoque diseñando algunas formas de publicación de las ideas que permitieran el conocimiento suficiente de sus características como para que el mercado funcionara. De la misma forma que se puede pensar sobre la propiedad intelectual y su influencia en la innovación, se puede también pensar sobre ciertas formas alternativas de publicación que por cierto ya apuntan. En el primer caso cabe llegar a cambios legislativos. En el segundo a cambios en la manera de comunicar ideas. En el primer caso las nuevas formas de propiedad intelectual o su desaparición son el resultado de una teoría económica determinada, en el segundo caso las nuevas formas de circulación de las ideas pueden ser el resultado de una metateoría determinada: la que entiendo el quehacer económico como un mercado.

Un segundo punto de interés de la conversación que sugiero es crucial para los economistas que, como resultado de la crisis, se han dado cuenta (aunque no todos) de que necesitan abandonar su orgullosa independencia y acercarse a otras ramas del conocimiento sobre la realidad social, sea este la historia o, desde luego, la sociología del quehacer teórico-económico.

Podría añadir, como tercer punto de interés, lo que sería mi contribución a este inicio de conversación. Se trataría de lo que en su día denominé la Potencia semántica de la Retorica. Hay dos ideas que recuerdo. La moda como una forma de performatividad y, en segundo lugar, las diversas formas de filtrar las ideas, en paralelo o en batería que resultan, cuando los filtros no son perfectos y estamos en presencia de sesgos confirmatorios, en beneficios epistémicos diferentes dependiendo de la arquitectura del filtraje y de la riqueza ideética inicial.

Y termino reiterando mi deseo de comenzar esa conversación entre culturas que puede ser tan enriquecedora.

Qué es «las Indias»

la Matriz

David de Ugarte2914 ~ 01/05/2015 ~ 1

El desarrollo de los QRs: el ejemplo de Bilbao y Bizkaia

bilbao qr
Pocos entornos como Bizkaia para entender cómo la lógica de la ciudad etiquetada está creciendo y expandiéndose. Bizkaia, con poco más de un millón cien mil habitantes y una larga tradición industrial y comercial, tiene una hacienda propia y un tejido institucional muy cercano a las empresas y las iniciativas sociales, pero también una capital, Bilbao, que en treinta años ha rehecho su imagen y posicionamiento internaaaaaaacional para reinventarse desde la cultura y los servicios.

comercios innovadores de bilbao qrEl uso social de los QR comenzó a tener presencia en Bilbao poco después del lanzamiento de los primeros intérpretes para teléfonos móviles. Siendo una ciudad culturalmente muy conectada, la aparición de los códigos QR en la cartelería de grupos musicales y fiestas, en graffitis hechos con plantillas y en aplicaciones de pequeñas empresas de desarrollo y hackers, era normal.

Pero el desarrollo más visible llegará a partir de 2011, cuando los QR se encuentren con dos instituciones del «sistema de innovación vasco»: la Spri -agencia de desarrollo del Gobierno vasco- y BilbaoEkintza, su equivalente en el gobierno municipal bilbaíno.

Una de las principales herramientas de la Spri son los «cheques». Hay «cheques» para la internacionalización, consultorías de calidad, etc. El «cheque Innova» es una herramienta orientada a la incorporación de nuevas tecnologías por la PYME. A partir de 2010 se dirigirá específicamente a pagar desarrollos de Internet 2.0 e internet móvil. El mecanismo es sencillo: la agencia homologa a una serie de proveedores tras una convocatoria pública y esos mismos proveedores gestionan la concesión de una ayuda del 75% de la factura a la empresa a la que venden.

guia bilbobusLa extensión de este modelo de intervención ha sido criticada por reducir los incentivos de mercado de las PYMEs para desarrollar sus propias estrategias de innovación, generar una percepción «low cost» de lo tecnológico y centrar a las empresas tecnológicas en la difusión de productos básicos en vez de en crear innovaciones disruptivas. Sin embargo, el resultado permite al sector público un fuerte impacto en las líneas de desarrollo del tejido industrial y comercial mayoritario.

Una de estas empresas, 2DZanga, realizará una fuerte apuesta por promocionar el QR y ofrecer productos que lo incorporen. El primer cliente con impacto público de esta línea será la red «Comercios Innovadores de Bilbao» de BilbaoEkintza, con ellos la campaña de Navidad de 2010 incluirá el primer despliegue, en diez comercios, de un código QR común. La campaña tendrá un importante impacto en medios y servirá para dar visibilidad al uso de etiquetas en las iniciativas comerciales que servicios online como Just Eat o La nevera roja estaban colocando ya en las puertas de más de un centenar de restaurantes de la ciudad.

Este papel «visibilizador» de los proyectos apoyados por lo público se verá de nuevo en 2012, cuando 2dZanga lance otro despliegue de QRs y un vídeo para promocionar ZAWP el colectivo de artistas que, en asociación con el ayuntamiento, impulsa la recuperación de Zorrozaurre, una antigua zona industrial que será el nuevo vector de crecimiento de Bilbao en cuya planificación se contó con la famosa arquitecta Zaha Hadid.

museo de bellas artes bilbao qrEl efecto de estos esfuerzos producirá un verdadero «estallido» a lo largo de 2012. Ese año el QR se incorpora a la cartelería de la promoción internacional de la ciudad pero sobre todo se producen tres implantaciones que serán fundamentales para la inculturación de los códigos y su asociación definitiva como eslabón entre los smart-phones y la vida en la ciudad.

Ese mismo año ayuntamientos como Muzkiz o Barakaldo integran los QRs en toda su comunicación y el Museo de Bellas Artes introduce experimentalmente códigos QR para descargar una app alternativa a las audioguías y, lo que tiene aun un mayor efecto señalizador sobre la ciudadanía, la Hacienda Foral dará un salto importante:

Durante esta Campaña de Renta y Patrimonio 2012 se incorpora un nuevo canal para el uso de nuestros servicios: el acceso a algunas de nuestras aplicaciones por medio de dispositivos móviles. Desde éstos soportes se podrá consultar la existencia de Propuesta de Renta, los lugares para la confección de declaraciones, la opción de solicitud de la Clave de acceso para la consulta de los datos fiscales, la confirmación de las Propuestas Etxean positivas e información general de Campaña de Renta y Patrimonio con una navegación adaptada a dichas funcionalidades. Implementación de acceso a la información de campaña mediante la lectura de un código QR.

app cementerio bilbaoPero la definitiva será la incorporación de códigos QR a todas las paradas de autobuses urbanos. Al leerlos con el móvil, el código enlaza a una aplicación de la empresa municipal de autobuses. Este despliegue supone la incorporación definitiva del QR a la estética y la cotidianidad de la ciudad.

A partir de ahí los proyectos que incorporan el etiquetado QR se multiplican, especialmente aquellos con soporte público. El 2012 se cierra con la presentación por el ayuntamiento de Santurtzi de unas pulseras con código QR para niños y ancianos.

En 2013 los trámites de la OTA comienzan ya por un QR, un código se incorpora a la etiqueta del txakolí local y en un proyecto apoyado por la Diputación Foral, el «Hogar Erandio» de «Apnabi Autismo» incorpora el uso de etiquetas para poner al servicio de los internos manuales de uso junto a los electrodomésticos cotidianos. Es el año de la expansión del uso institucional del etiquetado por todo Bizkaia. Algunos ayuntamientos, como Portugalete o Bermeo colocan códigos QR en lugares turísticos ligados a las guías oficiales, otros como Sestao los incorporan a los taxis.

Para 2014 los ya familiares cuadraditos codificados llegarán hasta el cementerio de Bilbao unidos a una app que pone en valor el atractivo turístico de la necrópolis. Se puede decir que para ese año ya existe una inculturación plena cuyo símbolo bien podría ser el nacimiento de la primera empresa de estudiantes especializada en QRs y etiquetas NFC.

RecetarioIdiomas

Cursos de Go/Baduk/Weiqi

David de Ugarte2914 ~ ~ 29/04/2015 ~ 3

No todas las etiquetas son iguales

etiqueta siniestro
Lo más interesante del «experimento Tokio» de Sakamura es que inaugura un modelo de «ciudad inteligente» sustancialmente diferente al de la ciudad corporativa que se desarrollará en Europa durante los años siguientes.

dokosilEl protagonista de la «smart city» japonesa no será un acuerdo entre consorcios de grandes empresas y una administración pública, sino un laboratorio de investigación abierto dirigido por el propio Sakamura, el Ubiquitous Networking Laboratory (UNL). El UNL entendió pronto que para competir con ventaja contra un Google Maps, la clave está en agregar información pública -cartografía, imágenes, programaciones culturales- con información en directo sobre el terreno provista por sensores. Es decir, no le interesa solo predecir cuándo va a llegar un autobús, sino cuanta gente va en él, si el usuario va a poder sentarse, si puede entrar una silla de ruedas y qué enlaces necesita hacer con otros medios (incluido, trenes, aeropuertos, o la misma calzada de la calle) para llegar a su destino, esté donde esté. El enfoque de Sakamura es puro y simple “Open Data en el que las empresas -que etiquetan sus vehículos y emiten en directo sus retrasos- aparecen como proveedores de info a los ciudadanos, no al revés.

Esta aproximación a la movilidad se completa con un enfoque en el que la información emitida por el mobiliario urbano sirve para dar contextos al ciudadano hasta el punto de poder guiar una silla de ruedas por la ciudad y dentro de los edificios o crear mapas auditivos tridimensionales para ciegos. Una manera de acercarse a la «ciudad inteligente» que en un país sometido a terremotos como Japón iba a modificar también la forma en que funcionan los servicios de emergencia, etiquetando rápidamente a los siniestrados y compartiendo información en tiempo real entre el personal sanitario en el terreno, los hospitales de referencia y el centro original del paciente.

ordenador ubicuoLa pregunta evidente es qué ven las empresas japonesas que no parecen estar viendo las europeas para involucrarse y financiar un esfuerzo de este tipo en vez de cargárselo a las administraciones públicas buscando generar un cliente cautivo. La diferencia nace de que las empresas japonesas producen dispositivos de consumo. Ven en el mundo Tron y en la computación ubicua un estándar libre emergente que puede ser triunfador si es aceptado en el resto de Asia… y buscan aplicaciones para adaptar ya sus productos actuales a una ciudad y unos hogares donde todo conecta con todo.

Los QRs urbanos

realidad ampliadaEn todos los modelos de Sakamura llama la atención la ausencia de códigos QR. Los uCode del proyecto Tron, son etiquetas de radiofrecuencia como las RFID que protegen del robo los productos de la mayoría de las tiendas europeas. Las que vemos en las tiendas son etiquetas pasivas que responden a una señal, por eso pueden ser leídas para hacer la cuenta de lo que se va cobrar o por un arco que pita cuando cruzamos el umbral de la puerta y la etiqueta no ha sido extraída.

La mayoría de los uCodes de Sakamura son sin embargo activos, emiten información permitiendo a otros dispositivos -por ejemplo el teléfono móvil de un usuario o un router wifi- posicionarlos o recibir los mensajes que envía. Eso es lo que permite la continuidad entre el mapa dinámico e interactivo y la realidad ampliada. Y lo hace abierto además: cada edificio, cada tienda, cada restaurante, cada ciudadano, se convierte en un potencial emisor por sí mismo, sin tener que abrir una cuenta en ningún lado. Si nuestros objetos se integran en una microred de nuestras casas en el hogar o la oficina, los lugares etiquetados generan una verdadera web paralela residente en el territorio. Algo que queda muy lejos tanto de lo que se puede hacer con un QR -solicitar un eco informacional a una imagen- como del modelo de realidad ampliada dependiente de grandes servidores centralizadores que impulsan Google y otras compañías.

qr ayuntamiento teguiseMientras tanto, a partir de 2007 se dió el boom de los smartphones en Europa y EEUU. Lo que muchos pensaron que iba a ser el momento de generalización del QR, se convirtió en todo lo contrario. Ni iPhone ni Android incorporarán un lector de códigos en la aplicación por defecto de la página. Aunque su uso se extenderá en la cartelería y la publicidad estática, el QR no llegará a convertirse en un estándar de comunicación, apenas se usará en las tarjetas de visita y prácticamente nadie dejará QRs con mensajes cortos a los amigos.

El QR se usará fundamentalmente como elemento básico de la interacción publicitaria, un equivalente móvil a un «me gusta» o incluso, como harán algunas marcas literalmente un enlace al «me gusta» de facebook. Para las administraciones municipales servirá como una suerte de «expendedor virtual» de mapas urbanos, horarios de autobuses o folletos. Y para los ciudadanos y tiendas, en algunos casos, como un sistema de checking, como un «estuve aquí» que puede ser muy útil para eventos sociales de todo tipo.

Etiquetar la ciudad

Comparar los QRs de los spime con los uCodes japoneses y de nuevo estos con los QRs de la cartelería urbana europea no tiene sentido en sí mismo. La cuestión de fondo es para qué queremos etiquetar la ciudad. Y sobre todo, desde qué modelo, porque una arquitectura de información que quiera coser las costuras de la cohesión social va a pedir sistemas y lógicas de etiquetado muy diferentes del de la smart city recentralizada. (Continuará)

David de Ugarte2914 ~ ~ 27/04/2015 ~ 8

El largo camino hacia la ciudad etiquetada

qr code urbano
Cuando en los años noventa el html y la web hicieron posible el estallido social de Internet, prácticamente todas las empresas quisieron «estar» y sobre todo mostrar que estaban en ese nuevo «lugar» que muchos entendían como el siguiente gran mercado. No fueron pocas las que cambiaron su nombre por una URL, vistiéndose de lo que en la época se llamaba una «puntocom». Tener un dominio propio era tener una parcelita en el futuro y por tanto ayudaba a la valoración del producto. Así que todas las empresas, fueran grandes o pequeñas, desde Unilever al «take away» de barrio, empezaron a incorporar su dominio en los envasados. Internet tenía que formar parte de la identidad de producto.

Mosaic y yahoo en 1993Las grandes marcas de consumo masivo como Pepsi, Disney o Cocacola descubrieron que solo con hacerlo, centenares de miles de personas visitaban sus páginas. Apenas la web había comenzado a poder mostrar imágenes y ya empezaba la era del marketing online. Al principio fueron campañas más o menos elaboradas que mandaban un mensaje único a los «internautas». Pero pronto, con la extensión de Perl primero y de PHP después, se hizo posible dar una respuesta única a ciertas unidades de producto, aquellas que, por ejemplo, habían introducido el código ganador de un concurso. Nadie pareció valorarlo demasiado al principio, pero en realidad algo había cambiado en lo más profundo del sistema productivo. De repente, gracias a una capa de información, ya no tendría por qué haber dos productos iguales dentro de una serie, aparentemente idéntica, de objetos producidos en serie.

Etiqueta de vino spime desarrollado por somoseneEn el cambio de siglo ya no eran solo las grandes marcas: juguetes, vinos, libros y hasta productos artesanos empezaron a intentar individualizar sus producciones a través de sus etiquetas. Había una larga tradición detras: las botellas numeradas de los grandes reservas, las copias litográficas firmadas por el autor, servían como referencia. Pero la web, la posibilidad de confeccionar una página a medida para cada unidad de producto lo cambiaba todo. Ahora podíamos no solo saber más de la bodega que había hecho esa botella o leer una entrevista al enólogo, sino, si se quería, conocer a los vendimiadores, asegurarnos de que la empresa había cubierto sus cotizaciones sociales, o, más frecuentemente, saber si en la hostería rural anexa a la bodega quedaban plazas libres para este fin de semana. Y todo ello antes de haber comprado la botella en cuestión, porque para entonces ya están vendiéndose masivamente los primeros «smart-phones» que pueden leer códigos QR y redirigirnos a una página personalizada.

PrintEl cambio de la naturaleza de los productos es tal que Bruce Sterling publica en 2005 «Shaping Things» un ensayo en el que crea el término «spime» para llamar a estos nuevos objetos físicos tan informacionalmente significados que nos cuentan la línea temporal de su vida como productos (sus materiales, sus autores, sus dueños actuales y pasados, sus orígenes, su diseño, su entorno…). De hecho, los spimes tienen tanta info a su alrededor que son percibidos como la materialización puntual de un sistema informativo complejo. Este último aspecto de los spimes permite su relativamente fácil conversión en otros spimes. Dado que lo valioso e importante es el sistema informativo, inmaterial, que los rodea e informa, son ligeros en tanto que productos físicos, abriendo paso hacia un metabolismo social donde el reciclaje es un valor y el impacto mediambiental de la producción busca conscientemente ser minimizado.

Cada spime está tan informacionalmente significado que es realmente único, tiene una identidad de producto propia. Esta identidad del objeto encaja con la idea de que lo que se percibe en ellos y las empresas venden a través de ellos es realmente un estilo de vida, un rol y una identidad de usuario. Esta identidad de usuario vendría definida por la conversación entre el conjunto de spimes que tienen por centro de su red al usuario. Por eso Sterling llama a los usuarios de spimes, «wranglers» (=los que forman parte de una discusión).

La ciudad spime

ken sakamuraPero en 2005 la avanzada de la movilidad sigue estando en Japón. A principios de los 80, un profesor de la Universidad de Tokio, Ken Sakamura empezó a hablar de computación ubicua, imaginaba un mundo donde todos los dispositivos tendrían pequeñas memorias y procesadores. Nuestro mundo. Pero Sakamura fue más allá: pensó que estos dispositivos deberían poder conectarse y hablar entre si: en un mundo con computación ubicua, los dispositivos son el interfaz entre las personas y el entorno; Sakamura fue el primero en pensar en lo que hoy llamamos inteligencia ambiental.

En 1984, el mismo año en que Richard Stallman lanzaba el proyecto GNU, Sakamura presentaba la hoja de ruta de Tron. Aún faltaban siete años para que Linus Torvalds empezara a trabajar en el núcleo de un GNU para procesadores Intel, que luego se llamaría Linux. En 1986 Tron fue el primer sistema operativo libre que estuvo disponible al público. Cámaras digitales, sistemas de navegación de coches, video cámaras, letrinas, teléfonos, faxes y cómo no cuece-arroces y máquinas de karaoke. Discreto, casi invisible, preparado para conectar cualquier cosa con cualquier otra: Tron, «The Real-time Operating-system Nucleus». En 2003 más de 2700 millones de nuevos aparatos salen al mercado cada año con él en sus circuitos, es el sistema operativo más instalado del mundo.

Sakamura presenta entonces un proyecto al gobierno municipal de Tokio: ¿Qué tal convertir la ciudad en una ciudad spime? El diario La Vanguardia lo resumía así en 2007:

ken sakamura con el communicatorIgual que un código de barras, permiten acceder a informaciones pasando por un asistente numérico personal y, el día de mañana, con un teléfono móvil», explica el científico. Un «ucode» pegado a una cajita de medicinas permite que el consumidor reciba, de forma visual y sonora, las instrucciones de uso o la fecha de caducidad. Todo gracias a un «communicator», prototipo del celular del futuro, inventado asimismo por Sakamura. El terminal lee el número del «ucode» y luego consulta una base de datos distante para recibir las informaciones asociadas gracias a diversas tecnologías de telecomunicaciones inalámbricas (infrarrojos, diodos electroluminiscentes, red celular o local). Unos «ucodes» en las aceras pueden guiar vocalmente a un ciego, y su bastón, conectado al «communicator», le sirve de lector.

Un blog de la época contaba así lo que estaba pasando

De acuerdo con las autoridades públicas japonesas, Sakamura está llenando Tokio de miles de tags, está creando una inmensa «demo» real de su visionaria tecnología. Mediante pequeños dispositivos se captan continuamente las señales de estos ucodes, que por medios inalámbricos, acceden a bases de datos que envían información contextual de vuelta al comunicador: guía turístico multi-idioma, información gráfica sobre desplazamientos, avisos de emergencia, o para ciegos o personas en silla de ruedas poder incrementar su autonomía personal con comunicadores incrustados en el bastón o en la silla (no olvidemos su larga autonomía por su bajo consumo), en resumen: información ubicua, atención, privacidad, vida más fácil.

¿Qué fue del «Tokio sensible» de Sakamura? ¿En qué terminó este gigantesco experimento? (Continuará…)

las Indias1177 ~ ~ 26/04/2015 ~ 7

Alcanzamos velocidad de crucero en el desarrollo sobre GNU social

pingvenojHace escasos dos meses anunciamos el arranque a toda máquina con las pruebas y desarrollo sobre GNU social. Comenzamos por lo más sencillo, la funcionalidad más básica, el microblogueo en 1000 caracteres, resucitando un viejo sitio indiano abierto originalmente en 2007 como primera respuesta distribuida a twitter: lamatriz.org. Pero el programa de viaje era mucho más ambicioso: Convertir GNU social en la base de todo un nuevo programario libre sobre arquitecturas distribuidas. Hoy podemos mirar atrás y decir que hemos alcanzado velocidad de crucero en el desarrollo de aplicaciones sobre GNU social.

En estos dos meses hemos dado un pasito en el mundo de los juegos, tenemos las primeras lineas de código para el desarrollo de una aplicación de hospitalidad distribuida, hemos liberado un nuevo script para alimentar con enlaces nuestros nodos y publicado todo un armazón teórico para fundamentar la importancia de GNU social en el desarrollo y recuperación de la Web de la autonomía. Pero el paso que nos ha permitido alcanzar velocidad de crucero ha sido el plugin de comentarios para WordPress basado en GNU social.

El desarrollo de este plugin ha sido especialmente importante por dos razones.La primera es que ha contribuido a visibilizar la importancia de las conversaciones y por ende hemos llegado, una vez más, al blog y la blogsfera como punto clave en cualquier lucha contra la recentralización. La segunda razón nos hace especial ilusión. En todo el proceso de desarrollo de WP-GNU social hemos recibido el apoyo de amigos y lectores del blog para hacer pruebas, documentar y testear el funcionamiento del plugin en otras instalaciones de WordPress. Y este fin de semana Pablo Bernardo ha reimplementado y mejorado todo la gestión de avatares del plugin.

Los próximos meses estarán cargados de nuevas aventuras en las que avanzar y consolidar cada uno de estos proyectos. Más aún cuando en septiembre tenemos una cita importante para el desarrollo de GNU social y la Sharing Economy. Somero 2015 será una excelente ocasión para celebrar todos estos avances que hemos realizado hacia una Web en que la se seamos más libres y también para planear juntos el siguiente gran paso: Revolucionar la Sharing Economy para devolverla a los barrios y a los ciudadanos.

Juan Urrutia2225 ~ 26/04/2015 ~ 1

Salta la chispa

neptunoCreo que, a pesar de mi sentido del ridículo, me estoy enamorando de una mujer a la que no conozco. Se trata de Susan Miller mi astróloga favorita de la que ya he escrito en este blog. De ella dice cada semana el suplemento de moda de El País lo siguiente:

Es la astróloga estadounidense más respetada y seguida del mundo. Solo en internet sus predicciones son leídas, cada día, por seis millones de personas. Con 25 años de carrera, sus libros son superventas en todo el planeta.

Semana tras semana me inspira y a mi edad esta admiración no puede acabar más que en el amor. Esta semana lo he comprendido pues me dice que:

su ingenio comunicativo continuará siendo de gran utilidad

Y aunque no me dice para quien será de utilidad he de suponer que será para aquellos que tengan a bien escucharme en la tertulia que, con ocasión del reciente libro de Fabián Muniesa (The Provoked Economy) tendrá lugar el próximo miércoles en el medialab de Madrid. En efecto, mi admirada Susan continúa:

Y su creatividad alcanzará la cima el 29 de abril cuando su regente Neptuno esté en un ángulo bueno con respecto al sol

Justo el día en que tengo que explicar por qué la Economía puede aprovechar mucho en estos momentos de crisis la sabiduría de los sociólogos de la ciencia y, en particular la de estos de entre ellos que se dedican a estudiar aspectos sociológicos de algunas «cosas» económicas. La sabiduría que acompaña al misterioso astro me será muy útil

Como se comprenderá ya no puedo vivir sin ella.

las Indias1177 ~ ~ 23/04/2015 ~ 3

La novela más escandalosa sobre Bilbao y sus élites

Hoy sale a la venta para Kindle un nuevo libro de Juan Urrutia: «El síndrome del capataz», una novela sobre Bilbao, sus élites, sus amores y sus miserias, escandalosa y reflexiva, ágil y que te captura.

el sindrome del capataz juan urrutia

Teniendo en cuenta que el autor ha querido ponerle solo un precio simbólico -0.99€- es el mejor regalo que puedes hacer y hacerte este Sant Jordi. ¡Descárgalo!

Mayra Rodríguez Singh101 ~ ~ 23/04/2015 ~ 11

Las familias de las mesas vacías

en la mesa
Un buen día, los padres tomaron la responsabilidad que antes era de los niños. Tenían la ilusión de evitar que sus hijos cometieran los mismos errores que ellos habían cometido. No se daban cuenta de que esa era la única forma en que, de jóvenes, podrían madurar.

Los pequeños rituales de comer y celebrar juntos ya no tenían valor para los propios padres. Aunque comieran y estuvieran juntos, no se transmitían valores entre ellos, porque eso solo pasa cuando los niños toman esos rituales como propios y no iban a hacerlo si sus propios padres les entregaban un cascarón vacío. Cuando una mesa tiene sentido, hasta el silencio significa algo. Cuando no hay significado en el ritual, nada significa nada. Habían perdido la capacidad de darle importancia a lo cotidiano y con ella la oportunidad de que sus hijos recibieran lo que ellos habían aprendido. La nueva generación crecía desmemoriada.

Y pasaron los años. A muchos de ellos ya no les daba vergüenza que todo les viniera dado, no tenían con qué comparar. Otros tendían a responsabilizar a terceros por aquello que creían que merecían pero no tenían, desconocían tener la necesidad de luchar por lo que querían más allá de cumplir cursos.

Cada vez eran más los que sentían la necesidad de un líder que les marcara el camino a seguir y hablara por ellos. Venían años terribles.

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