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Devolución

Esta es la ponencia que acompañó a la presentación que podeis ver en este post en el acto devolucionista que se celebró el martes en el Ateneu de Barcelona con David de Ugarte, David Gil y yo misma como ponentes:

Hoy aquí estamos hablando de devolución. La devolución es un movimiento que aboga por la eliminación de los priviligios otorgados por el estado a los creadores, es decir, aboga por la eliminación de la propiedad intelectual. Aquí no hablamos de los derechos morales que consideramos son y deben ser irrenunciables, hablamos de los derechos economicos que obligan a pagar al autor por la copia, distribución, difusión y trasformación (en líneas generales).
En primer lugar quiero decir que lo que yo voy a contaros deriva de una serie de conversaciones a lo largo de los últimos años, conversaciones en una mesa con un vino o un café, conversaciones a través del chat o de mails y conversaciones que se crean no ya en los blogs sino entre blogs. Esto que estoy diciendo no es una mera fase de agradecimientos, es mucho más. Lo que quiero decir es que lo que yo os voy a contar (y también lo que David de Ugarte y David Gil os van a contar) aunque lo hayamos preparado nosotros, (lo hayamo pensado, escrito etc.) y ahora os lo contamos no creo que podamos decir tranquilamente que es nuestro pues en una parte considerable no lo es.

Aquí hay una parte muy evidente. Por ejemplo, si yo os hablara de casos concretos relacionados con la música y el arte, casos recogidos por Arnauh Fuentes, por Enrique Gómez, citas publicadas por Juan Urrutia, reflexiones de David…. Así creo que queda claro que no es mi trabajo, o al menos yo no puedo considerarlo así pues sin todo ese material no podría estar hablando ahora de lo que os estoy hablando.

Pero lo que parece no estar tan claro es que en realidad eso pasa siempre de alguna manera, en toda creación, pues todas nuestras reflexiones, todas nuestras ideas geniales todo lo que aparentemente sale de nuestra cabeza, no ha surgido espontaneamente. Desde que nacemos recibimos información constante y también sensaciones que no son menos información. La recibimos en la escuela, en la universidad, en los libros, en la televisión, en el cine, de los árboles en primavera y los las hormigas del parque y también hablando con el señor que nos vende las pipas en el kiosko, con la funcionaria de hacienda, con la gente del barrio … todo eso se almacena y se combina de alguna forma y crea un bagaje del que muchas veces no somos conscientes. Es muy fácil reconocer que sabemos de cálculo porque leímos a Newton pero hay cosas intervienen en la creación que están ya tan metidas en nuestra cultura o en el entorno que no las notamos.

¿Que estoy intentando decir? Que si un autor pretende cobrar derechos de autor por el uso de sus creaciones, deberíamos empezar a echar cuentas de cuanto debe ese autor por su bagaje cultural y veríamos como no ya se equilibra la balanza de pagos si no que se vuelve negativa para ese autor.

Las herramientas:

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación son las herramientas con la que estamos protagonizando una auténtica revolución. Una revolución que no solo lo es por el cambio de paradigma producido en todos los ámbitos de la producción sino por la universalización de oportunidades que trae consigo ese cambio.

La tecnología ha cambiado el soporte, ha cambiado el método de producción y ha cambiado el mercado pero sobre todo ha eliminado al receptor o consumidor pasivo y la distancia que lo separaba del producto artístico.

¿Por qué triunfó el karaoke? Porque todos queremos ser en algún momento emisores. El karaoke constituye la prehistoria de esa universalización.

Ahora mismo en Internet hay auténticas maravillas tanto en producción audiovisual de corta duración como en todo tipo de producciones e interpretaciones artísticas y literarias que la gente pone a disposición de todos para darse a conocer o simplemente para compartirlas.

Tenemos por ejemplo a Lasse Gjertsen un chaval noruego que cuelga verdaderas maravillas en formato de vídeo corto desde cortos de animación hasta composiciones musicales con batería y piano sin saber tocar ninguno de los dos instrumentos simplemente editando (o post produciendo) para sacar una melodía con notas y sonidos tocados al azar.

En 2002 unos chicos de Sheffield formaron una banda. Habían pedido los instrumentos por Navidad. Eran buenos y consiguieron algunos conciertos locales. En uno de ellos copiaron cd’s con sus canciones y los regalaron con la entrada del concierto. La gente subió los temas a la red que corrieron como la polvora con el intercambio p2p. En menos de un año era el grupo de referencia en Inglaterra y parte de Europa. Hoy su disco de debut tiene el record de ventas en el Reino Unido superando al de Oasis y son el grupo estrella del festival de música independiente de Benicassim: Artic Monkeys. Por cierto, Alex Turner y Jamie Cook (los guitarristas) aprendieron a tocar con un libro de partituras de Oasis y me pregunto si este grupo pretenderá cobrar algo de lo que están obteniendo Artic Monkeys por su éxito.

En Brasil, tenemos el caso de Trama creada en 1998 por Joao Marcelo Boscoli, consiguió superar en un sitio con tanta potencia y tanto público como Brasil a Sony en volumen de negocio con música distribuida gratuitamente en formato mp3. Su lema: no vendemos plástico, trabajamos con música. Cuenta con 13.000 artistas, 34.000 canciones inéditas y más de 300.000 usuarios registrados.

Post producción:

Desde hace unos años (2001 concretamente) circula por el entorno artístico-académico una obra del crítico francés Nicolas Bourriaud llamada Post producción y que tiene q ver con las obras derivadas en el ámbito artístico principalmente y con la eliminación de la separación entre producción y consumo.

La post producción es un término que se utilizaba hasta ahora principalmente en el cine y la televisión para referirse al conjunto de procesos de tranformación del material grabado. No actúa pues sobre una materia prima sino sobre una obra, sobre una producción.

Pero en los 90 empezó a extenderse esta práctica en el mundo del arte y muchos artistas empezaron a tomar obras de otros artistas y productos de cultura de masas y a reexponerlos, interpretarlos, modificarlos etc. eliminando la diferencia entre emisor y receptor. Esta vez en el mundo del arte emisor y receptor son la misma persona.

En estos casos, ¿dónde queda el concepto de “originalidad”?

Una de las primeras cosas que hace el autor es aclarar que este concepto de post producción no trata de negar nada ni de definirse como la superación de nada (ya está todo hecho así que pasamos a la post producción) como en el caso de los situacionistas, sino que es una invitación a apropiarse de las formas, tanto de las obras artísticas como de los objetos de la vida contidiana y hacerlos nuestros con un nuevo uso y un nuevo significado.

Por eso también nos resulta muy interesante el concepto de post producción no solo por la eliminación de la distancia emisor-receptor, sino también por esa invitación a apropiarnos de las formas, lo que nos hace preguntarnos si sería una apropiación o más bien una recuperación. La recuperación de algo que siempre ha sido del común por haberse alimentado de él durante siglos un común en el que es imposible ya determinar herederos de derechos de autor o siquiera autores en muchos casos.

Porque en realidad toda obra de arte es el resultado de un enfoque que le da sentido y así una pala de nieve pasa de ser una pala de nieve a un objeto artístico y estar en un museo. Eso siempre ha sido así y lo es también en el caso de la post producción que no es un paso más sino un uso diferente del enfoque que hace que el carácter derivado de la obra se vuelva evidente.

La post producción se postula como infinita (podemos post producir las obras post producidas y así sucesivamente) y creemos que así pone de manifiesto que esa post producción existió desde siempre.

Dj’s:

¿Qué hace un dj? Un dj post produce en tiempo real.Es el post productor por excelencia. Usa piezas de música previamente producidas que mezcla y modifica (introduciendo ritmos, ajustes sonoros) interviniendo físicamente, es decir crea algo parecido a un itinerario de enlaces con piezas musicales que va improvisando según la reacción que vaya teniendo el público.

Este entorno de fiestas animadas por dj’s mueven mucha gente y mucho dinero y podríamos decir que son los post productores más establecidos o más reconocidos.

Sin embargo nos encontramos con casos curiosos (o más bien los dj’s se encuentran con casos curiosos) como el de un disco que se anunciaba en una página de trance como “un album psytrance de descarga libre”. Quantica, una banda ibicenca que saca nuevo cd y lo pone a disposición del público en tres formatos: mp3 y WAV para dj’s. Pero cuando lo descargas y abres el archivo licencia.txt descubres que el cd está bajo una licencia Creative Commons de las más restrictivas prohibiendo el uso comercial y la obra derivada.

Este es uno de los mejores ejemplos que nos hemos encontrado contra CC. Una obra musical bajo licencia CC para dj’s que no permite hacer con ella lo que hacen los dj’s. Eso sin cobrar porque si el dj cobrara (cosa que en muchos casos hace simplemente para cubrir gastos) se saltaría no una sino dos prohibiciones.

Pero al final y volviendo a la devolución, la práctica del dj y la post producción en general a que conclusiones nos lleva. Nos lleva a que la diferencia entre emisor y receptor queda eliminada y al concepto de apropiación recuperación de la creación de otros para así crear nuestra propia obra.

Pero para poder apropiarnos como materia prima de esa obra, antes tiene que sernos devuelto el derecho legal a utilizarla libremente.

¿Por qué decimos devolución? Porque la propiedad intelectual sólo existe muy recientemente. Es una hija de la revolución francesa. Antes, mirad los escolásticos salmantinos y su concepto de suidad, las creaciones no generaban nada parecido a la propiedad, sólo excepcionalmente una patente, un monopolio real sobre las rentas que a partir de ella se generaran.

Podríamos decir que la conversión de aquellas patentes reales, aquellos privilegios especiales, en derecho universal reclamable fue un pago de la revolución al apoyo de la pequeña clase intelectual, ilustrada, enciclopedista, que le dio dirección y sustento teórico. Por eso, el mismo concepto de propiedad intelectual, de derecho de autor, carga implicitamente con todas las categorías modernas y al tiempo con el mito renancentista del “creador”, del autor como ejecutante de una chispa divina.

Pero al acabar con la base de las categorías modernas, las nuevas tecnologías universalizan también la post producción, el bricolage, el reciclaje digital y físico haciéndonos más libres.

Las nuevas tecnologías universalizan la post producción haciéndonos más libres. Somos conscientes de que la eliminación total de los derechos de propiedad intelectual o siquiera la reducción de esos derechos a 10 años es poco menos que una misión suicida pero no podemos dejar de considerar esta petición como justa con el bien común. La SGAE sólo paga por encima del sueldo mínimo a unos 800 artistas de los más de 10.000 activos. El cobro de derechos no defiende nada ni incentiva nada solo entorpece actos como este mismo, ya que la nueva ley prohibe la proyección de reproducciones de obras de arte sin permiso como hemos hecho hoy en esta sala.

«Devolución» recibió 0 y , desde que se publicó el 28 de junio de 2007 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por María Rodríguez

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