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Mitos: qué son, para qué sirven y cómo se usan

Este fin de semana tuvimos un interesante debate sobre el mito y su función comunitaria en el que se vertieron no pocas ideas. Ahora toca ordenarlas.

Un ”’mito”’ es un relato que delimita un conjunto de valores permitiendo su reapropiación y reinterpretación personal. Los mitos trazan por tanto fronteras ideológicas permitiendo una mayor diversidad que los programas, las tesis o los dogmas; son por consiguiente el sustrato de la resiliencia de una comunidad, ya que abren un ”continuo” interpretativo que facilita la evolución y la reinvención sin rupturas ni escisiones.

  1. Mitos impuestos vs mitos comunitarios: No es lo mismo un mito en una comunidad de libre adhesión -como lo son casi todas las reales- que un mito que te viene impuesto (por ej la ideología nacionalista del estado en el que naces). La comunidad de libre adhesión puede aceptarte o rechazarte y es perfectamente legítimo igual que lo es el que tú quieras o no formar parte de ella (pensar lo contrario es como pensar que toda chica que te gusta habría de tener la obligación de ser tu novia). El estado en cambio no debería forzarte a una adhesión ideológica sino aplicar unicamente el muy contractual principio de ciudadanía.
  2. La función del mito: El racionalismo ilustrado opone el mito a la claridad teórica, sin embargo un pensamiento más claro en una comunidad humana quiere decir más homogeneidad y por tanto menos resiliencia. Parecería que para los ilustrados existe una dicotomía entre “vale todo, todos para dentro” (la comunidad abierta universal) o la dogmática del partido marxista donde todo lo que no es obligatorio está prohibido. Hay muchos puntos medios, esa franja de puntos medios es lo que el mito delimita.El mito representa una cierta modestia frente a la superstición subyacente en la Ilustración de una única verdad social perfecta alcanzable mediante la razón. Dejemos espacio al diferente dentro de los valores, que puede que los diferentes seamos nosotros mañana. En una comunidad de libre adhesión, los mitos sirven precisamente para delimitar de manera no dogmática ni reglamentista, sino amplia y con un espacio de diversidad, un conjunto de valores. La alternativa al mito es más rigidez, más norma, más detalle sobre qué significan los valores en cada caso; no menos.
  3. El mito y la fraternidad: Fraternidad no sólo es “gusto por estar juntos“, también es identidad. Identidad es reconocimiento mutuo en valores. Hay dos formas de poner negro sobre blanco los valores para que tengan sentido: o con un relato abierto (un mito alegórico) o con un relato cerrado (un programa, una revelación o una colección de dogmas). Obviamente es preferible el primero, especialmente si se realiza como un proceso consciente y colectivo
  4. La importancia de los mitos en los procesos de crecimiento e integración: Los mitos son formas flexibles de representar valores. Cuando se rechazan los mitos de una comunidad en realidad se están rechazando sus valores, muchas veces de forma realmente intuitiva, inconsciente, por parte del que los rechaza… En esos casos el choque se da en el plano de los mitos precisamente porque el rechazo de fondo no ha sido “racionalizado” todavía. Ahí el mito está cumpliendo su papel de frontera también, evitando sinsabores futuros. En nuestra experiencia comunitaria, cuando no hemos hecho caso a ese rechazo no ya ni siquiera de mitos concretos, sino incluso de la forma de hacer mitopoiesis, diciendo “ya se nos entenderá con la convivencia“, es cuando hemos fraguado verdaderos desastres.En realidad el argumento de la “irracionalidad” de los mitos y su “peligrosidad intrínseca” en este ámbito, no es sino una exigencia encubierta de que las comunidades no puedan “rechazar a nadie“. Esto en si es absurdo porque equivale a que no tengan -o al menos no expresen- identidad diferenciada… es decir a la exigencia de su disolucion.
  5. No hay comunidad sin mitos: Para un antropólogo sería una obviedad y si buscamos no encontraremos una comunidad real o imaginada que no exija sus que sus mitos sean aceptados a los aspirantes a ser reconocidos como parte de ella: sea cualquier comunidad o escuela científica, cualquier comunidad animada por una ideología política (de los verdes a los conservadores) o simplemente el staff de la Harvard Business School… todas tienen sus mitos y todas los usan como frontera. ¿Por qué? Al ser el mito lo único que permite “un continuo“, una autoreinterpretación y reinvención constante, negarlo es simplemente negar toda comunidad no fanática (con un conocimiento que no se pretenda invariante) más allá de la coalición temporal de intereses o la flashmob.Los más racionalistas también tienen que crear mitos, símbolos y hasta ceremoniales… la diferencia es que al negarlos los hacen mal y renunciando a ser dueños conscientes de ellos.
  6. ¿Son totalitarios los mitos?. Otra crítica a los mitos viene de su presunto carácter impuesto, cuasi totalitario. A ello se opone, una vez más, la norma (única y pretendidamente racional). En realidad un mito, como cualquier juego de valores, es aceptable o no para cada uno. Igualmente, como definitorio de una comunidad puede ser cambiado por ella y de hecho son reinterpretados continuamente y continuamente aquí quiere decir “en un continuo”, pues los mitos cumplen esa interesante función además: facilitan la continuidad en la evolución, cosa que los puntos programáticos o los dogmas no, no pueden cambiarse sin trauma porque no permiten la diversidad que lo interpretativo tiene.Por otro lado no existe una correspondencia unívoca entre mitos y valores. Los mitos no sólo explicitan valores, también los interpretan de una forma particular para cada comunidad. Tomemos por ej un “valor” como es el del “ascenso social ligado al mérito”. Está obviamente el mito randiano de John Galt como referencia incuestionable. Ahí lo malo es que te permite unas cosas un tanto terribles frente a los “menos listos”, implica una determinada relación con “subordinados” etc. Dentro de este mito hay muchas variedades obviamente (desde las interpretaciones más duras a las más compasivas). Pero este “valor” también puede ser recogido por otros mitos que lleven a lugares más bien distintos, así nace la familia de mitos ligados a la abundancia de las Indias Electrónicas y unidos a la lógica de enredadera. ¿Es lo mismo que el mundo que abren John Galt y demás relatos randianos? Más bien no.¿Podrían especificarse “puntos“, “conclusiones” en vez de mitos en cada caso? Sí, pero perderíamos [diversidad dentro del conjunto de valores elegido, excluiríamos más y sobre todo cerraríamos de antemano puertas de evolución, convirtiendo esta necesariamente en rupturas, dogmatismo y sectarismo. Por eso seguramente los randianos no sufren un esciciosimo parecido al de los infinitos grupos izquierdistas empeñados en representar el “verdadero” programa de los trabajadores.
  7. Los mitos pueden construirse consciente y colectivamente: El proceso de aparición y formación de mitos (mitopoiesis) depende de la formar de organización de la comunidad. En la comunidad imaginada (la nación, la clase, la raza) el mito nos vendrá impuesto, machadado desde los media, la educación, el partido, el estado o el paraestado de turno.En una comunidad real como la filé, la mitopoiesis es resultado de la deliberación en plurarquía. No es algo emocional o irracional en el sentido opuesto a consciente e inteligente que le dan los ilustrados.Sus efectos han llevado a ampliar visión y valores. Por ejemplo, tras el debate sobre democracia económica hubiera sido muy difícil no restringir nuestro interés por otras formas de emprender distintas del cooperativismo si no nos hubieramos cubierto con el mito del Arte: un mito que equilibra el mito emergente del artesano con en contrapunto del mercader.

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  1. Buenas historias, buenos clientes - CoLabores

    […] aunque (y precisamente porque) embeben creencias nos son unívocos sino que pueden interpretrarse de muchas formas y permiten la diversidad y la evolución de la comunidad, no son totalitarios […]

  2. Los mitos, máquinas feroces para destruir/construir significados?

    […] Los mitos son formas de contar historias y relatos que bañan a la sociedad y muchas veces transmiten respuestas a los porqués básicos de la vida en un entorno determinado. […]

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