El Correo de las Indias

Una vida interesante

Grupo Cooperativo de las Indias

Talibanes del espacio

¿Qué estrategia y qué visión del mundo subyace bajo la Guerra de las Galaxias 2.0 del presidente Obama? ¿Qué consecuencias políticas y globales tendrá?

Imaginen un misil que se desplaza a Mach-5, 5793 kilómetros por hora, capaz de alcanzar sus objetivos en menos de una hora y de colocar con un error de 5 metros el equivalente a mil toneladas de TNT. Es el Prompt Global Strike, la superbomba que el ejército norteamericano planea tener lista en 2014 y que parece haber puesto de acuerdo al Vaticano y a Fidel, a Wired y a los tabloides rusos.

Agréguenle ahora una versión a lo George Lucas de los nuevos drones: el X-37B Orbital Test Vehicle, una lanzadera espacial no tripulada, testada por primera vez la semana pasada, que levanta inquietudes hasta de los nuevos pioneros del espacio, que olisquean unas nuevas reglas de juego en la exosfera.

No es para menos, en el horizonte se perfila un escenario donde cazas suborbitales no tripulados como el Glider (HTV2) estarían sobrevolándonos continuamente desde el espacio exterior, haciendo de las zonas cercanas a la órbita terrestre un monopolio militar.

Reglas de combate

La superbomba no es precisamente barata: alrededor de 1000 millones de dólares por unidad. Sin embargo parece romper la lógica perversa de los rendimientos decrecientes del I+D aeronaútico que ha mostrado el debate norteamericano sobre la nueva generación de cazas y que:

obliga a invertir cada vez más recursos, para dar unos pasos cada vez más pequeños. Y los avances conseguidos, con frecuencia, son meramente cosméticos

Sin embargo, lo más llamativo es el concepto de guerra que subyace bajo todo este desarrollo espacial. No hay unidad terrestre que pueda ser proyectada a esas velocidades. No se puede ocupar el territorio con soldados tras un bombardeo así. Bombardear cualquier lugar del mundo con un margen de 30 minutos implica en realidad haber hecho propia la lógica militar de los talibanes: golpear y correr, buscar la represalia inmediata y no asumir el territorio.

La guerra desterritorializada hacia la que apunta este nuevo sistema estratégico se parece mucho a un terrorismo con efectos especiales. Posiblemente sus costes lleven más a un uso disuasorio, a jugar con los efectos psicológicos. En el mundo estratégico norteamericano es moneda corriente pensar que fue la presentación de la Guerra de las Galaxias por el presidente Reagan la que llevó al fin de la Guerra Fría al convencerse los soviéticos de que cualquier intento de mantener la carrera armamentística colapsaría su economía. La versión Obama 2.0, quince años después, pretende repetir la jugada frente a los estados fallidos, Irán, Corea y terrorismo globalizado.

Resulta difícil de creer que la descomposición pueda pararse a bombazos, por sofisticados que sean. La imagen de omnipresencia y poder que se transmite al atacar con unos minutos de margen cualquier objetivo en cualquier lugar con un poder explosivo abrumador y precisión quirúrgica, parece desear una vuelta a las sensaciones de permanente amenaza y vigilancia de la cultura de la Guerra Fría. De hecho, son esas amenazas las que seguramente hagan más radical, ligero, suicida e impredecible el terrorismo que viene.

Las Guerras Posmodernas ya están aquí y no cabe pensarlas con los esquemas del viejo mundo.

«Talibanes del espacio» recibió 0 y desde que se publicó el 29 de abril de 2010 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte

Deja tu comentario

El Correo de las Indias es el blog colectivo de los socios del
Grupo Cooperativo de las Indias
Gran Vía 48 - 48011 - Bilbao
F-83409656 (SIE) ~ F-85220861 (EAC) ~ F-95712659 (E) ~ G-84082569 (BIE)