Emitido este jueves 29 de septiembre, el programa “Complément d’enquête” dedicado al mundo del porno muestra los numerosos actos de violencia y humillación que sufren las actrices.

El martes 27 de septiembre, tres actores y un director fueron detenidos en el marco de la investigación sobre la plataforma francesa Bukkake, llamada así por una práctica sexual, y puestos bajo custodia policial por “tráfico de seres humanos agravado, violación en grupo o proxenetismo agravado”. Todo comenzó en 2020, cuando un cuerpo de policía se percató de que el sitio “ofrecía una suscripción de pago que permitía a ciertos clientes (…) participar en el rodaje de pelicula porno y, por tanto, mantener relaciones sexuales”, detalla Franceinfo.

En la actualidad, 46 personas han presentado una demanda civil, 12 hombres están siendo procesados, la “gran mayoría de los cuales están encarcelados”, dice el medio de comunicación, entre ellos “Pascal OP” y Mat Hadix, que son particularmente conocidos en la industria.

El pasado mes de junio, le tocó el turno al sitio etiquetado como “amateur” Jacquie et Michel. Michel Piron, su propietario, su esposa y tres hombres presentados como “actores” fueron detenidos en el marco de una investigación judicial abierta en 2020, informa AFP. El primero por complicidad, entre otros, de violación agravada, proxenetismo agravado y trata de seres humanos; los tres últimos por violación agravada o en grupo, trata de seres humanos o proxenetismo.

Una industria porno xxx “depredadora”

Esta violencia largamente silenciada es precisamente lo que pretende poner de manifiesto el número de Complément d’enquête dedicado a la industria del porno, emitido este jueves 29 de septiembre en France 2, que recoge testimonios abrumadores de las víctimas del porno casero. Algunos de ellos han testificado ante la delegación del Senado encargada de investigar los abusos en este ámbito.

El miércoles 28 de septiembre, las senadoras Laurence Rossignol (PS), Annick Billon (Unión de Demócratas e Independientes), Alexandra Borchio-Fontimp (Les Républicains) y Laurence Cohen (Partido Comunista) presentaron 23 propuestas al Senado para regular mejor una industria “depredadora” y “generadora de violencia sistémica contra las mujeres”.

“Me duele, lloro, sangro, pero nadie se detiene”.

Hélène y Marine (se han cambiado los nombres de pila) aceptaron declarar en el informe Complément d’enquête. Jóvenes y precarios en ese momento, rodaron en las producciones de “Pascal OP”, que les había prometido 1.500 euros por unas horas de rodaje. La experiencia se convirtió en una pesadilla.

Hélène confiesa: “En todas las escenas, me paso el tiempo empujándolos, diciéndoles que no. Estoy encima de él, y me sujeta, y a partir de ahí tengo una doble penetración forzada, a pesar de que dije que no. Así que me duele, lloro, sangro, pero nadie se detiene”. Marine, por su parte, “se da cuenta hoy [de que fue] violada durante estas escenas”.

Un informe que contribuye a un debate candente: ¿debe prohibirse el pornogay? Una cosa es cierta: urge desvelar las sucias entrañas de la pornografía y proteger por fin a sus trabajadores.